
La palabra coma, que identifica al signo de puntuación inmediatamente anterior,
proviene del término griego κόμμα o
corte (no confundir con el término médico, que proviene de
sopor, κωμα) y, en efecto, esto es lo que hace la coma cuando aparece en una frase, cortarla, y dotarla en muchos casos de distintos significados ...
Por ejemplo, ante la siguiente frase:
Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer
andaría a cuatro patas en su búsqueda.
¿Dónde colocaría la necesaria
coma?
Si usted es
mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra
mujer.
Pero si usted es hombre (o al menos
no es mujer), con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra
tiene.
Aparte del enfoque sexista de la cuestión, lo que está claro es que cada uno mira por lo suyo. Además, un salto de línea es
mucho más llamativo que una coma. No obstante, al avezado lector le asaltará otra duda: ¿a cuatro patas
como qué animal? Ahí sí que pueden saltar chispas :)