
Este fin de semana he viajado a un paraje cercano llamado
El Tiemblo, guiado por una senda de
toros celtas que desgraciadamente fue borrada de esta bitácora no hace mucho tiempo... Esther nos comentó, ante un magnífico chuletón de "ternera de Ávila", que el origen de tan curioso nombre provenía, en una de sus versiones, de la primera palabra que pronunció al pasar por el pueblo la futura Reina de Castilla y Aragón, Isabel la Católica, cuando fue a jurar lealtad a su hermano Enrique, frente a los susodichos
bóvidos de piedra:
- ¿Cómo se encuentra, doña Isabel?
- Tiemblo de encontrarme con mi hermano, Jacinta.

Lo he pasado estupendamente en este viaje, he descubierto un nuevo puente y un nuevo embalse, y he disfrutado mucho de la compañía y hospitalidad de sus habitantes. Desde aquí mi dedicatoria: Esther,
Ángel y Ache (tocaya de Cheché tanto en nombre como en motivo de su apodo!), espero que volvamos a vernos pronto.