
De un error puede nacer cualquier buena historia.
Esto no es una novedad, más bien Creatividad
Un ejemplo de error creativo, es el que se encuentra en “La Cenicienta” de Charles Perrault; según Thompson, el zapatito que debía ser de vair (vero, piel de marta cibelina) sólo por una afortunado error se convirtió en verre (vidrio o cristal). Claramente, un zapatito de cristal da mucho más juego.
Si de todas las palabras del diccionario desapareciera la “h”, pueden verificarse interesantes situaciones hiperrealistas; los “hipócritas”, al ser llamados "ipócritas" verían su propia cara al descubierto, o en “Uelva” el jefe de estación, degradado a cargo semejante, se sentiría menoscabado y presentaría la dimisión.
El error ortográfico, bien aprovechado, puede lugar a todo tipo de historias cómicas e instructivas, no exentas de trasfondo ideológico, como demuestra el "Libro de los Errores": "Espania", con esa i que usurpa el puesto copete de la ñ, no es sólo una falta escolar. Hay gente que en realidad grita y refuerza esa pronunciacón, "Es-pà-nia", "Es-pa-nia", con esa insufrible i en el medio, o sea con un exceso nacionalista y un pelín facha dentro.
España no tiene necesidad de una i de más, sino de gente honesta y educada.
Y, en todo caso, de revolucionarios inteligentes.
Yo no me aclaro; la hermana dice siempre que San José es muy bueno, y esta mañana ha dicho, que es el padre que putea a Jesucristo”
3 comentarios:
Que haría Galufo con 9. 000. 000 de €, aparte de poner una Planta de Energía Solar en Alconchel?
A la SAKA....
Acho con hache, lo de Uelva no lo entiendo, pero lo de ipócrita tampoco. Lelo de mí. Una birrita?
Hace ¡
Mejor 5 mañana
Que es hueves..
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